martes, 15 de mayo de 2012

Fusilemos al FUSIL...


En el gremio en que me desempeño, entendemos como “fusilar”: copiar, imitar, etc… Luego de leer y ver la entrevista de Cristian Cambronero a nuestra señora Presidenta, creo que es hora de que algunos medios “Fusilen al Fusil”. (Ver entrevista en www.fusildechispas.com)

Cristian no es tan “guapo” como don Ignacio, ni habla tan fuerte como doña Amelia… pero les aseguro que es la primera vez que siento que un “mae” como yo, le pregunta (como yo se lo preguntaría) a la presidenta cosas que quiero saber de su boca.

Este país está lleno de “serruchos” y no dudo que la crítica le llegará a nuestro querido bloguero. Que si se vistió bien, si tuvo correcta dicción, si no presionó, le faltó preguntar “x” o “y”, etc… Pero al final, estoy seguro que será una de las entrevistas más entretenidas de ver, en algunos casos incómoda y hasta agradable.

Imagino que muchos de sus seguidores esperaban que Cristian le disparara los mil y un insultos que escribían en redes para la señora Presidenta, pero en lugar de eso, cumplió con ambos propósitos: le dejó claro que la gente habla de manera despectiva de ella, pero quiso dejar un mensaje esperanzador con el famoso tweet de “Cómo le ayudo?”.

Fue claro que el tema de las uniones entre personas del mismo sexo y el “no rumbo” del gobierno fueron sus puntos principales y creo que logró respuestas interesantes. Algunos dirán que le dijo más de “lo mismo”, pero yo salgo contento con las respuestas que logró “sacar”.

En nuestros medios lidiamos con personajes llenos de “ego” de “falsa popularidad” y de muchas cosas más que les desvían la atención de lo que en algunas ocasiones deben hacer: ser ese interlocutor entre el pueblo y los personajes fuentes de información.

Yo no quiero un periodista malcriado diciéndole cosas a nuestros gobernantes… tampoco quiero un amigo “pinchiwinchis” que más bien parece que la entrevista es en una mesa de tragos… Yo quiero más “blogueros” que sin esconderse en el anonimato le diga en la cara a nuestros gobernantes: “porque esta vara no va para ningún lado”.

Cristian Cambronero se nos presenta desde hace años como un periodista crítico ante varios temas de la realidad nacional e internacional. Es cierto, no comparto todas sus opiniones, pero me gusta como ataca cada tema ya que posee un humor “ácido” y de vez en cuando tiene también sus momentos emotivos que hacen que su blog sea para mí el más entretenido de todos (si, esa es la palabra, porque es cierto aporta, pero al final me entretiene su lectura).

Así que repito: es hora de “Fusilemos al FUSIL”.

viernes, 6 de abril de 2012

“Marcar” con uno mismo…


La vida nos lleva por un camino en que cada día agregamos una prioridad más: Dios, los estudios, el trabajo, el amor, los amigos, el gimnasio, el futbol, las salidas, los viajes, el carro, la guitarra, el celular, facebook, y muchos más, son “agendados” con cuidado durante la semana pero nunca sacamos ni siquiera 30 minutos para estar solos.

Todos alguna vez hemos dicho “es que no me soporto ni yo mismo” y muchas veces deben ser nuestras propias patadas de ahogado para que nos “demos pelota” un rato. Y es que parte de nuestra interesante vida se resume en la búsqueda del amor, el éxito profesional, la selección de amigos y la cosecha de anécdotas de vida, pero nadie piensa en el desarrollo y madurez de la relación interna.

El amor es uno de varios indicadores de nuestra relación con nuestro “yo interno”. Si no sabemos cómo nos sentimos, cómo nos enojamos ni cómo sabemos querer… entonces estamos “fregados” tratando de adivinar ¿cómo sienten, cómo resolver conflictos y como me quieren otras personas?

Estar solos es una prueba de muchas cosas y una escuela de muchos valores. En soledad debemos tomar decisiones simples y complejas, aprendemos a tolerar, analizamos nuestros defectos y comprendemos el valor de una buena compañía.

“Marcar” con uno mismo es fácil porque en teoría nos conocemos bien, si no, aquí algunas ideas:

  • Cómanse lo que quieran, no lo que deben, si no lo que quieran…
  • Cómprense algo que deseen…
  • Salgan a caminar un rato sin ipods ni celulares…
  • Busquen fotos viejas y recuerden lo que los hacen felices…
  • “Vegeten” un domingo y apodérense del control del TV…
  • Vuelvan a leer un libro que les mueva las fibras...
  • Siéntanse ricos porque la belleza no se gana con un “gordito” menos, se gana con actitud…
  • Escriban como se sienten…
  • Háblense y pregúntense cómo y qué hacer con “x” situación…
  • Busquen “Un cuento de navidad” (Charles Dickens) e imaginen que les dirían sus fantasmas pasados, presentes y futuros…
  • Naden, corran o manejen por un buen rato sin fin alguno…
  • Toquense un lugar nuevo del cuerpo cada día… (hasta por salud)
  • Apaguen el radio…
  • Quítense el reloj un fin de semana…
  • No entren a Facebook (como cuesta)…
  • Cierren los ojos y no se duerman hasta saludarse…

Esta semana santa del 2012, la recordaré siempre como mi propia luna miel y este blog como uno de los más raros pero graciosos que he escrito. Suena raro, pero tranquilos... yo solo me entiendo.

miércoles, 28 de marzo de 2012

McDonald’s… una historia Padre-Hijo.


El tema de las marcas y el amor que uno desarrolla por ellas es demasiado interesante de estudiar, pero en algunos casos va más allá de un excelente trabajo de comunicación y mercadeo. Este es el caso de McDonald’s en mi vida.

Mis amigos cercanos saben de mi gran cariño por la marca, mi alta frecuencia de visita y sobre todo mi todavía extrema emoción de cuando alguien, que no sea yo, sugiere que sea nuestro lugar de encuentro o reunión. Lo que tal vez muchos hasta ahora sabrán es por qué es así…

Como todo niño en los 80’s McDonald’s era el lugar por excelencia para negociar premios por buen comportamiento y buenas notas, así que podrán entender que cuando en 1989 mis padres me comunican que nos trasladaremos a vivir a Liberia, una parte de mi sufrió ya que allá no había como negociar premios.

Durante 1990 mi papá estaba “emperrado” en que yo aprendiera las bases de guitarra porque creo que él nunca pudo aprender y durante todo ese año, cada viernes, religiosamente mi mamá me “montaba” en un Pulmitan (quién nunca tomó un bus Pulmitan?) a las 4:00 pm y mi papá me esperaba en la terminal de San José a las ocho de la noche puntualmente.

Y ahí comenzaba mi anuncio hecho vida… bajaba del bus, con esa alegría de niño cuando ve a su papá, abrazo incluido y caminábamos desde esa zona (que hoy es intransitable a pie por la inseguridad) hasta el McDonald’s de la Gloria.

Nunca olvidaré ese casi kilómetro en el que a esa hora uno respiraba San José de viernes: gente que iba a jugar Bingo ahí por el San Juan de Dios, el sonido de las tiendas cerrando y se sentía un olor a perfume porque como decía mi papá: “Era viernes de moda”.

Los que me conocen saben que cada viernes pude plantearle a mi papá una pregunta diferente de la vida y muchas de esas dudas fueron evacuadas en una mesa roja entre 8:30 y 9:00 de la noche (porque creo que a esa hora cerraban "Mc" en esos tiempos). Saber de mis antepasados, conocer el trabajo de mi papá, historia de Costa Rica, viajes y aventuras fueron los temas que cada viernes mi papá compartía conmigo en una mesa de este restaurante de la “M” gigante.

Los sábados eran las famosas clases. La Academia estaba ubicada a un costado del Banco Crédito Agrícola de San José, de hecho en frente de una soda famosa por sus lápices de carne “mechada”, mano de piedra y lengua…

Efectivamente, algunas veces, luego de una paciencia de santo de mi papá en la que se sentaba a escuchar intentos de acordes por una hora, pasábamos a la Plaza de la Cultura aunque fuera por unas papitas… otra charla…. otro rato imborrable…

El viaje era demasiado cansado y obviamente mi juventud me hizo desertar de las clases. En 1995 mi padre murió… La vida es muy injusta y la memoria demasiado débil. Con el paso de cada día siento que algo se me borra, su voz, su piel, su olor… Lo que nunca olvido, son mis charlas en McDonald’s y espero que nunca se me olviden ya que para mí es de lo poco que me queda de mi papá.

Hoy en día, cada vez que estoy triste, cada vez que pasa algo malo, cada vez que muere alguien cercano y cada vez que quiero retomar impulso en la vida yo solo pienso en un lugar. Así que si ustedes creen que me hace mal comer tanto y gastar plata, no se preocupen, porque para mí un viaje al pasado a volver a hablar con mi papá por 3.000 colones es una GANGA!!



jueves, 22 de marzo de 2012

Entre el amor y un premio...


Sé que es difícil tocar a los “trapitos de dominguear” del país pero no puedo quedarme sin opinar acerca de este famosos premio “Claudia Poll”. Primero que nada, comparto las palabras de Doña Pilar y la verdad es que “La ley es la ley” y debe cumplirse. También acepto que cualquier deportista que es campeón del mundo, aunque sea en bolinchas, merece respeto y admiración.

Habiendo dejado claro esto, quiero expresar mi disconformidad con la manera en que Hanna Gabriels ha manejado todo este tema, especialmente cuando se deja ver como una “mártir” del estado costarricense o algo parecido por no darle más de 100 millones que ni ella tenía presupuestados.

Entiendo que de “amor no vive el hombre” pero acaso, ¿alguien la amenazó con escoger lo que quería para su vida?... No es culpa de nadie que se haya tomado el riesgo de no terminar sus estudios o de renunciar al “sportbook” donde trabajaba para ser boxeadora.

Los deportistas saben en que se meten cuando escogen esta profesión, igual los músicos, escultores, etc… ¿Existe un premio “Jiménez Deredia” para todos aquellos que nos enaltecen en las artes plásticas?, ¿Tenemos algún premio “Daniela Navarro” para pianistas? ¿Qué hacen los deportistas más que los artistas para que ellos si tengan premio?

No digo que sea justo, solo es una realidad que no podemos obviar y mucho menos ahora decir que “pobrecita” Hanna porque es una boxeadora. Acaso alguien dijo alguna vez “pobrecito” Franking Chang por la quemada de pestañas para ser astronauta, o pobrecito Walter Flores que casi no pudo dormir para arreglar y componer las canciones que lo hicieron ganador de varios Grammy ¿Y el premio de 156 millones para ellos?

Nery Brenes en una entrevista declaró lo siguiente: “No lo voy a pelear. A veces me da pena que se hablen de tantos millones (¢156 millones) y hay personas que no tienen ni ¢156 mil al mes para vivir. Cuando corrí en Estambul no pensaba en el dinero, lo hice solo pensando en representar a mi país.”

Cada persona hace de su vida un taxi y monta a quién le da la gana. Con esta premisa yo creo que yo deseara que mis impuestos, mi plata, mi sudor no se lo den a alguien que escogió. Yo quiero que le den mis 156 millones a quiénes no pueden escoger: A las madres violadas, a la gente enferma, a los niños abandonados, a los tiburones “aleteados”, al chirripó, a los ancianos desechados, a los que luchan por la igualdad…

El deporte se debe fomentar y ayudar, pero no de esta manera que más bien crea rencillas y desviamos el verdadero espíritu competitivo. Con esos 156 millones no nos alcanza para gimnasios, implementos deportivos, etc?? Por qué no los gastamos así?. Si seguimos así nos va a pasar como los doctores que muchos ahora solo operan para ver cuánto ganan y no para ver a cuantos salvan.

La bendición de trabajar en lo que amo es que no necesito de “extras” para seguir motivado en ser el mejor. Mi vida, mi motivación, mi desempeño no está entre el amor y un premio…

jueves, 15 de marzo de 2012

Ni trovador, ni baladista...


Ricardo Arjona viene a Costa Rica y es curioso como en mi “wall” de facebook tengo por estadística un 50% de personas que lo quieren muerto y otro 50% que lo idolatran.

Me enseñaron a decir las cosas buenas primero: A mi gusto Ricardo Arjona tiene sus buenas “rolas”. Los inicios eran prometedores, tenía su peculiar crítica social y sus baladas estaban llenas de letras y situaciones llamativas, algunas oscuras y otras jocosas. Un álbum como “Historias” nunca más lo igualará pero inclusive podría rescatar “Si el norte fuera el sur” e inclusive “Sin daños a terceros”.

Pero luego, a gusto personal, creo que se creyó demasiado bueno. Empezó a hacer canciones a petición, a creer que cada oración en la que comparaba algo común (algunas veces idiota) con cualquier sentimiento era una metáfora profunda y ahí comenzó a ganarse el odio de todos.

Arjona no defiende una causa pero se enoja con Juanes por hacer un concierto en una Cuba que cree que es de él (cómo si cuba no tuviera Pablos, Silvios, etc…). Habla y musicaliza el amor como el arte máximo, pero es un agresor.

No exageremos, los artistas no son perfectos, pero ni Sabina, ni Calamaro, ni Filio, ni Ceratti, ni Fito andan con un discurso de amor y perfección como el de Arjona.

Para mi Latinoamérica tiene un par de señores baladistas que son Franco de Vita y Ricardo Montaner, inclusive nuevas generaciones como Mario Domm (de Camila), Benny Ibarra, Kany García y Tirzah Joy Huerta (de Jesse & Joy) son a mi gusto mejores baladistas porque hablan de ese amor que duele y respira en cada relación sin adornos, así como es el amor: simple.

Arjona pudo ser un grande pero se quedó en la comodidad de una parte de su público que en algunas ocasiones se cerró a no darse cuenta de que hay: mejores letras, mejores baladas, mejores poemas y mucho mejores artistas.

El mundo está hecho por los gustos de las personas y como dije, en mi computadora hay unas cuantas canciones de Arjona, pero yo (repito a título personal): dejé de gustar de su música, me empalagan sus letras forzadas, sus melodías son sencillas, su ego demasiado argentino (sin serlo) y su aporte a mi vida es NULO.

Extraño cuando…

-Añoraba una relación con alguna señora de cuatro décadas…

-Quise conducir un taxi por reforma…

-Jesús era verbo y no sustantivo…

-Ella era de La Habana y el de Nueva York…

-Confundía amor con compañía…

-Realmente no estaba solo….

-Sobre todo… cuando “ella” vivía en mi inconsciente…

Una vez escuché que Maná es un grupo de 4 Arjonas… pero ese es tema para otro Blog.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Que no sea mi culpa…


Desde saber que ponernos de ropa hasta una firma de un negocio, tomar decisiones no es algo fácil y en algunos casos tampoco es divertido.

Palmares es uno de los mejores ejemplos para identificar lo complicado que es tomar decisiones. Todos hemos pasado por llegar al campo ferial y tener que decidir a cuál “mega bar” ingresar y nunca faltan estas respuestas:

“Yo voy donde todos vayan”

“A mí no me importa mientras todos quieran”

“Por mí, me da igual”

“Al final todos son iguales”

Es lógico y es más fácil ser seguidor que líder, porque al final, si la noche estuvo mala, si la música no gustó, si las “birras” eran muy caras… siempre tendremos un dedo señalando al que tomó la decisión final. Al final, todos esos “seguidores” se devuelven tranquilos porque tienen luz verde para criticar y además felices de que no fue culpa de ellos.

Pero estas mismas personas se molestan cuando quién tomó la decisión celebra con el clásico: “yo fui el que dije…” Entonces podríamos resumir que tomar decisiones, fuera de una satisfacción personal, siempre pierde ante los demás porque si decidí bien y lo celebro, soy un odioso, pero si decidí mal me lo achacarán por siempre.

Tomar decisiones es aceptar varias cosas, pero principalmente dos: que nos podemos arrepentir y que las decisiones tienen consecuencias.

Cuantas personas no han dicho: “ya no quiero…”, “es que creo que mejor si”, “ahora pienso que mejor….”, “me di cuenta que yo ahora quiero….”. No está malo decirlo, de hecho es lo más correcto, lo malo es pensar que estas palabras no traerán consecuencias que en muchos casos pueden ser permanentes, dolorosas o definitivas.

Decir que “No” cuando habías prometido que “Si” o viceversa es difícil, pero es mucho mejor que callarlo. No podemos callar las decisiones porque es como no tomarlas. El mundo está lleno de seguidores y por eso siempre se escuchan más críticas que voces de liderazgo.

Al final que pase lo que pase, pero que no sea mi culpa…

martes, 31 de enero de 2012

Es Oficial... No podemos dejar de quejarnos


Es oficial… como nos quejamos!!!

Hay un grupo de personas que simplemente es imposible de complacer…



  • Que Argentina, Brasil y España (potencias mundiales en fútbol, comparado en música con Rolling Stones, U2 y Madonna) eran muy caros…
  • Que Shakira no mereció inaugurar nuestro recinto deportivo…
  • Que The Alan Parsons Project no es para el FIA…
  • Que por qué traen a Elton Jhon…
  • Que el Saprissa ya es muy feo para “chivos”…
  • Que Ricky Martin ahora es gay y ya mejor no ir a verlo…
  • Que el POP es el peor género musical…
  • Que Palmares ya no es igual porque este año tocó el Comando Tiburón…
  • Que ahora es una “polada” ir al Tope de Palmares…
  • Que Sabina es una moda…
  • Que Chayanne ya aburre…
  • Etc, etc, etc…

Yo nunca he escuchado a los “reggaetoneros” quejándose de que tuviéramos como 9 conciertos seguidos de Rock… o a los “cumbieros” diciendo que para el FIA siempre hay un matiz “trovero” (Luis E. Aute, Fito, Serrat…).

Los Salseros se la pasan bailando en Casa Zeller felices de la vida, así como Guadalupe y su Karymar sigue siendo la casa del Swin Criollo y ahí nadie se queja de que Cesar Millán de una charla en el Nacional.

En Café Boruka y en Anochecer nadie llora ni “berrincha” porque viene Enrique Iglesias o Marron 5…. Y aún así hubo 30.000 almas en la despedida de Fidel.

El Festival Imperial ahora tiene un matiz más “sintético” que “metalero” y PUNTO! Al que le gusta, que pague la, muy cómoda entrada y al que no, que se quede en casa.

Dios, porfa que a ningún productor se le ocurra traer a Maná o a Arjona porque los “linchan”.

Es oficial en Costa Rica no podemos dejar de quejarnos y se nos olvida que hay un valor que se llama tolerancia, como dice el spot publicitario… PÁSALA!!