lunes, 9 de julio de 2012
Amigas…
viernes, 6 de julio de 2012
El amor después del amor…
se dedicara a ellos tan formales
mientras almorzaban por primera vez
ella muy lenta y él no tanto
y hablaban con sospechosa objetividad
de grandes temas en dos volúmenes
su sonrisa, la de ella,
era como un augurio o una fábula
su mirada, la de él, tomaba nota
de cómo eran sus ojos, los de ella,
pero sus palabras, las de él,
no se enteraban de esa dulce encuesta
como siempre o como casi siempre
la política condujo a la cultura
así que por la noche concurrieron al teatro
sin tocarse una uña o un ojal
ni siquiera una hebilla o una manga
y como a la salida hacía bastante frío
y ella no tenía medias
sólo sandalias por las que asomaban
unos dedos muy blancos e indefensos
fue preciso meterse en un boliche
y ya que el mozo demoraba tanto
ellos optaron por la confidencia
extra seca y sin hielo por favor
cuando llegaron a su casa, la de ella,
ya el frío estaba en sus labios ,los de él,
de modo que ella fábula y augurio
le dio refugio y café instantáneos
una hora apenas de biografía y nostalgias
hasta que al fin sobrevino un silencio
como se sabe en estos casos es bravo
decir algo que realmente no sobre
él probó sólo falta que me quede a dormir
y ella probó por qué no te quedas
y él no me lo digas dos veces
y ella bueno por qué no te quedas
de manera que él se quedó en principio
a besar sin usura sus pies fríos, los de ella,
después ella besó sus labios, los de él,
que a esa altura ya no estaban tan fríos
y sucesivamente así
mientras los grandes temas
dormían el sueño que ellos no durmieron.
jueves, 7 de junio de 2012
Privilegios de los Empleados Públicos...
Dice Wikipedia que la envidia es: “…aquel sentimiento o estado mental en el cual existe dolor por no poseer uno mismo lo que tiene el otro”.Como no sentir dolor cuando es completamente absurdo e inclusive injusto que seamos nosotros los empleados y empleadores privados los que legalmente estamos sosteniendo esta economía nacional.
No puede ser posible que mientras algunos de nosotros trabajamos más tiempo efectivo, somos más puntuales, vacacionamos solo dos semanas y vivimos bajo mayores estándares de exigencia… a otros les pagan por llegar temprano, almuerzan por dos horas, toman café por obligación, pasan en redes sociales, juegan solitario, se van un mes de vacaciones y aparte de eso es imposible despedirlos si se equivocan porque los ampara la ley (que en este caso de justa no tiene nada).
Es por esta razón que no crecemos como país porque los gobiernos, en lugar de propiciar la exigencia, la responsabilidad laboral y la equidad de condiciones, le da cada día más herramientas a los sindicatos para defender lo que ellos llaman derechos, pero que con tres dedos de frente no son más que PRIVILEGIOS. Privilegios de los que ellos mismos se ven beneficiados.
Basta que algún empleado público pase al sector privado ya sea como empleado o empleador para escuchar comentarios parecidos a: “ay mae tan rico que me la tiraba antes…”, “ es que ahora estoy pyp…”, “mae no ve que si no le pongo me echan…”, etc…
Pasamos diciendo que “pobrecitos” los empleados de “a pie” como si todos estos trabajadores fueran ilustres ejemplos de esfuerzo y atención, pero en muchos casos son simples anclas del desarrollo… este barco jamás caminará con semejante pesa sujeta a la tierra y sobre todo con nuestra pésima y muy conocida actitud del “pobrecito”…
En tiempos en que luchamos por los derechos de todos, por la equidad de condiciones yo sería feliz con que también luchemos porque todos los empleados aportemos por partes iguales y que algunos dejen de quejarse y levantar huelgas por trivialidades como los 15 minutos de café…
Es cierto no son todos, pero al que le cae el guante…
martes, 15 de mayo de 2012
Fusilemos al FUSIL...
viernes, 6 de abril de 2012
“Marcar” con uno mismo…

La vida nos lleva por un camino en que cada día agregamos una prioridad más: Dios, los estudios, el trabajo, el amor, los amigos, el gimnasio, el futbol, las salidas, los viajes, el carro, la guitarra, el celular, facebook, y muchos más, son “agendados” con cuidado durante la semana pero nunca sacamos ni siquiera 30 minutos para estar solos.
Todos alguna vez hemos dicho “es que no me soporto ni yo mismo” y muchas veces deben ser nuestras propias patadas de ahogado para que nos “demos pelota” un rato. Y es que parte de nuestra interesante vida se resume en la búsqueda del amor, el éxito profesional, la selección de amigos y la cosecha de anécdotas de vida, pero nadie piensa en el desarrollo y madurez de la relación interna.
El amor es uno de varios indicadores de nuestra relación con nuestro “yo interno”. Si no sabemos cómo nos sentimos, cómo nos enojamos ni cómo sabemos querer… entonces estamos “fregados” tratando de adivinar ¿cómo sienten, cómo resolver conflictos y como me quieren otras personas?
Estar solos es una prueba de muchas cosas y una escuela de muchos valores. En soledad debemos tomar decisiones simples y complejas, aprendemos a tolerar, analizamos nuestros defectos y comprendemos el valor de una buena compañía.
“Marcar” con uno mismo es fácil porque en teoría nos conocemos bien, si no, aquí algunas ideas:
- Cómanse lo que quieran, no lo que deben, si no lo que quieran…
- Cómprense algo que deseen…
- Salgan a caminar un rato sin ipods ni celulares…
- Busquen fotos viejas y recuerden lo que los hacen felices…
- “Vegeten” un domingo y apodérense del control del TV…
- Vuelvan a leer un libro que les mueva las fibras...
- Siéntanse ricos porque la belleza no se gana con un “gordito” menos, se gana con actitud…
- Escriban como se sienten…
- Háblense y pregúntense cómo y qué hacer con “x” situación…
- Busquen “Un cuento de navidad” (Charles Dickens) e imaginen que les dirían sus fantasmas pasados, presentes y futuros…
- Naden, corran o manejen por un buen rato sin fin alguno…
- Toquense un lugar nuevo del cuerpo cada día… (hasta por salud)
- Apaguen el radio…
- Quítense el reloj un fin de semana…
- No entren a Facebook (como cuesta)…
- Cierren los ojos y no se duerman hasta saludarse…
Esta semana santa del 2012, la recordaré siempre como mi propia luna miel y este blog como uno de los más raros pero graciosos que he escrito. Suena raro, pero tranquilos... yo solo me entiendo.
miércoles, 28 de marzo de 2012
McDonald’s… una historia Padre-Hijo.

El tema de las marcas y el amor que uno desarrolla por ellas es demasiado interesante de estudiar, pero en algunos casos va más allá de un excelente trabajo de comunicación y mercadeo. Este es el caso de McDonald’s en mi vida.
Como todo niño en los 80’s McDonald’s era el lugar por excelencia para negociar premios por buen comportamiento y buenas notas, así que podrán entender que cuando en 1989 mis padres me comunican que nos trasladaremos a vivir a Liberia, una parte de mi sufrió ya que allá no había como negociar premios.
Durante 1990 mi papá estaba “emperrado” en que yo aprendiera las bases de guitarra porque creo que él nunca pudo aprender y durante todo ese año, cada viernes, religiosamente mi mamá me “montaba” en un Pulmitan (quién nunca tomó un bus Pulmitan?) a las 4:00 pm y mi papá me esperaba en la terminal de San José a las ocho de la noche puntualmente.
Y ahí comenzaba mi anuncio hecho vida… bajaba del bus, con esa alegría de niño cuando ve a su papá, abrazo incluido y caminábamos desde esa zona (que hoy es intransitable a pie por la inseguridad) hasta el McDonald’s de la Gloria.
Nunca olvidaré ese casi kilómetro en el que a esa hora uno respiraba San José de viernes: gente que iba a jugar Bingo ahí por el San Juan de Dios, el sonido de las tiendas cerrando y se sentía un olor a perfume porque como decía mi papá: “Era viernes de moda”.
Los que me conocen saben que cada viernes pude plantearle a mi papá una pregunta diferente de la vida y muchas de esas dudas fueron evacuadas en una mesa roja entre 8:30 y 9:00 de la noche (porque creo que a esa hora cerraban "Mc" en esos tiempos). Saber de mis antepasados, conocer el trabajo de mi papá, historia de Costa Rica, viajes y aventuras fueron los temas que cada viernes mi papá compartía conmigo en una mesa de este restaurante de la “M” gigante.
Los sábados eran las famosas clases. La Academia estaba ubicada a un costado del Banco Crédito Agrícola de San José, de hecho en frente de una soda famosa por sus lápices de carne “mechada”, mano de piedra y lengua…
Efectivamente, algunas veces, luego de una paciencia de santo de mi papá en la que se sentaba a escuchar intentos de acordes por una hora, pasábamos a la Plaza de la Cultura aunque fuera por unas papitas… otra charla…. otro rato imborrable…
El viaje era demasiado cansado y obviamente mi juventud me hizo desertar de las clases. En 1995 mi padre murió… La vida es muy injusta y la memoria demasiado débil. Con el paso de cada día siento que algo se me borra, su voz, su piel, su olor… Lo que nunca olvido, son mis charlas en McDonald’s y espero que nunca se me olviden ya que para mí es de lo poco que me queda de mi papá.
Hoy en día, cada vez que estoy triste, cada vez que pasa algo malo, cada vez que muere alguien cercano y cada vez que quiero retomar impulso en la vida yo solo pienso en un lugar. Así que si ustedes creen que me hace mal comer tanto y gastar plata, no se preocupen, porque para mí un viaje al pasado a volver a hablar con mi papá por 3.000 colones es una GANGA!!
jueves, 22 de marzo de 2012
Entre el amor y un premio...

Sé que es difícil tocar a los “trapitos de dominguear” del país pero no puedo quedarme sin opinar acerca de este famosos premio “Claudia Poll”. Primero que nada, comparto las palabras de Doña Pilar y la verdad es que “La ley es la ley” y debe cumplirse. También acepto que cualquier deportista que es campeón del mundo, aunque sea en bolinchas, merece respeto y admiración.
Habiendo dejado claro esto, quiero expresar mi disconformidad con la manera en que Hanna Gabriels ha manejado todo este tema, especialmente cuando se deja ver como una “mártir” del estado costarricense o algo parecido por no darle más de 100 millones que ni ella tenía presupuestados.
Entiendo que de “amor no vive el hombre” pero acaso, ¿alguien la amenazó con escoger lo que quería para su vida?... No es culpa de nadie que se haya tomado el riesgo de no terminar sus estudios o de renunciar al “sportbook” donde trabajaba para ser boxeadora.
Los deportistas saben en que se meten cuando escogen esta profesión, igual los músicos, escultores, etc… ¿Existe un premio “Jiménez Deredia” para todos aquellos que nos enaltecen en las artes plásticas?, ¿Tenemos algún premio “Daniela Navarro” para pianistas? ¿Qué hacen los deportistas más que los artistas para que ellos si tengan premio?
No digo que sea justo, solo es una realidad que no podemos obviar y mucho menos ahora decir que “pobrecita” Hanna porque es una boxeadora. Acaso alguien dijo alguna vez “pobrecito” Franking Chang por la quemada de pestañas para ser astronauta, o pobrecito Walter Flores que casi no pudo dormir para arreglar y componer las canciones que lo hicieron ganador de varios Grammy ¿Y el premio de 156 millones para ellos?
Nery Brenes en una entrevista declaró lo siguiente: “No lo voy a pelear. A veces me da pena que se hablen de tantos millones (¢156 millones) y hay personas que no tienen ni ¢156 mil al mes para vivir. Cuando corrí en Estambul no pensaba en el dinero, lo hice solo pensando en representar a mi país.”
Cada persona hace de su vida un taxi y monta a quién le da la gana. Con esta premisa yo creo que yo deseara que mis impuestos, mi plata, mi sudor no se lo den a alguien que escogió. Yo quiero que le den mis 156 millones a quiénes no pueden escoger: A las madres violadas, a la gente enferma, a los niños abandonados, a los tiburones “aleteados”, al chirripó, a los ancianos desechados, a los que luchan por la igualdad…
El deporte se debe fomentar y ayudar, pero no de esta manera que más bien crea rencillas y desviamos el verdadero espíritu competitivo. Con esos 156 millones no nos alcanza para gimnasios, implementos deportivos, etc?? Por qué no los gastamos así?. Si seguimos así nos va a pasar como los doctores que muchos ahora solo operan para ver cuánto ganan y no para ver a cuantos salvan.
La bendición de trabajar en lo que amo es que no necesito de “extras” para seguir motivado en ser el mejor. Mi vida, mi motivación, mi desempeño no está entre el amor y un premio…


